Hoy, gracias a las redes sociales y los medios de comunicación que nos abre las puertas al mundo, podemos adentrarnos en un sinfín de temas, imágenes y lugares logrando tener acceso a casi cualquier cosa que despierte nuestro interés… y es maravilloso! En el caso del Yoga puede ser un condicionante frente a nuestro desconocimiento de la práctica, de los métodos, de los estilos y de lo que en realidad significa el Yoga, ya que en nuestra búsqueda podemos encontrar gente haciendo las posturas más insólitas e inhumanas que podemos imaginar!… Pero les traigo una excelente noticia, para practicar el yoga no es necesario pararse de cabeza ni tocarse la frente con los deditos de los piés!
La palabra YOGA significa integrar, conectar, reunir. Que vamos a integrar en la práctica del YOGA? Nuestros tres cuerpos, físico, mental y espiritual (no religioso). Nuestra cultura Occidental nos hace pensar en estos tres cuerpos como elementos aislados y desconectados entre sí, pero en realidad son parte de un mismo ser, que a su vez, necesita estar profundamente conectado con su entorno y con lo supremo de manera armoniosa y consciente, esto buscamos cuando practicamos el Yoga.
Las ASANAS o posturas de Yoga movilizan la energía que se encuentra en nuestros músculos y articulaciones para que circulen correctamente y se rompan las corazas somáticas que se crean en nuestro cuerpo físico a la vez que le aportamos fuerza, flexibilidad y elasticidad a través del ejercicio. Estas prácticas siempre están acompañadas por una correcta respiración, el cuidado de nuestra columna vertebral, así como también por la relajación del cuerpo y de la mente mediante distintas técnicas de relajación y meditación.
Una clase de yoga debe ser accesible para toda persona que quiera lograr su bienestar de manera integral, independientemente de los métodos o estilos que elija; exceptuando la práctica deportiva o competitiva que exigen tener cierto estado físico, en la práctica habitual del Yoga no debería ser un condicionante el tipo de Asanas que elije nuestro profesor o maestro, ni nuestro estado físico, así como tampoco nuestro estado emocional o mental.
Afortunadamente en Malargüe contamos con una gran variedad de profesores, estilos y métodos que nos permiten elegir lo más adecuado para cada uno de nosotros y satisfacer nuestras necesidades. Solo tenemos que tomar la decisión de vivir plena y armónicamente!
Laura Álvarez Di Paolo

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