La Fundación Varkey y MDZol lanzarón una campaña nacional, para concientizar sobre la importancia de la tarea docente con historias y rostros reales. El objetivo de dicha campaña es que toda la comunidad pueda distinguir y rememorar la importancia de la labor docente.

Para llevar a cabo la iniciativa, se abrió un proceso en el cual la sociedad podía “nominar” a un gran docente. De la misma se recibieron postulaciones de más de 400 docentes de todo el país. Ante esto, un comité eligió a cinco finalistas cuyos rostros pasaron a formar parte de espacios en vía pública, en el transcurso del mes de septiembre, mes dedicado a la celebración por la educación.

Marina Zamora, fue una de las finalistas seleccionadas, siendo nominada por la directora del establecimiento educativo donde trabaja. Ella tiene 28 años y es docente en una escuela rural pequeña ubicada por el camino al Cañón del Atuel, del departamento de San Rafael. En su clase reúne estudiantes de sexto y séptimo grado.

La docente reconoce que hoy está enamorada de su profesión y que por nada del mundo le gustaría tener que abandonar el aula. Actualmente trabaja mucho con Aprendizaje Basado en Proyectos y afirma que el diseño curricular de Mendoza le permite ser innovadora en sus clases.

Hoy Marina se encuentra junto a sus alumnos visitando el departamento de Malargüe. ” Gracias a la recaudación de varios eventos que hemos realizado, hemos podido llegar a Malargüe en una salida educativa, estamos recorriendo lugares como laberinto Carmona y el cine, a la espera de ir al planetario. Estamos muy contentos por como nos han recibido y gracias por su apoyo” indicó Marina.

Los demás finalistas

Martín Vera trabaja en dos escuelas de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, donde dicta clases en tercero y cuarto grado. Desde los 12 años sabía que quería ser maestro. Martín reconoce que Donato, su hijo con autismo, le cambió la perspectiva de la tarea docente. “Antes de Donato era un tipo de docente, ahora soy otro”, afirma. Sin buscarlo, Vera se ha convertido en un verdadero referente TEA (trastorno del espectro autista), impulsando la organización de padres y familias autoconvocados “TGDPADRESTEA” Avellaneda, Red Federal.

Martín Vera, trabaja en dos escuelas de Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Foto: Fundación Varkey / MDZ

Marianela Colantuono se levanta todos los días a las 5.15 de la mañana. Desde su casa de Liniers viaja en transporte público a su escuela en Belgrano, CABA, donde da clases a cuarto grado en doble turno, de prácticas del lenguaje y ciencias sociales.

Marianela reconoce que ella y sus estudiantes llegan cada día a la escuela con su propio bagaje de problemas. Sin embargo, la escucha atenta y un abrazo puede significar un nuevo comienzo del día. La madre de uno de sus alumnos fue quien la nominó, por ser alguien que “va más allá de la clase y se ocupa de las familias, de saber cómo están”.

Marianela Colantuono trabaja en una escuela en Belgrano, CABA. Foto: Fundación Varkey / MDZ

María Cecilia Sas comenzó a trabajar en el ámbito rural y hoy lo hace en un colegio parroquial de la localidad de Villa Cañas, provincia de Santa Fe. Allí es docente de Matemáticas y Ciencias. No enseña para dos o tres alumnos, sino que lo hace para todos.

Cecilia considera que la familia y la escuela deben trabajar codo a codo, pues es la única manera de que funcionen: acompañándose mutuamente. Con ellos promueven viajes de estudios y diversas iniciativas como conectarlos con científicos.

María Cecilia Sas trabaja en un colegio parroquial de la localidad de Villa Cañas, Santa Fe. Foto: Fundación Varkey / MDZ

Miguel Ángel Quevedo se levanta a las 5 de la mañana y maneja 30 kilómetros para abrir las puertas de su escuela técnica de la ciudad de Córdoba. Miguel Ángel recuerda que la estuvieron a punto de cerrar por una mala gestión y se organizaron con los docentes para alcanzar una tecnicatura a nivel nacional, la primera especializada en Madera y muebles.

Quevedo reúne en su sangre la pasión por la carpintería y la docencia, oficios que fue perfeccionando hasta convertirse en un gran referente para los chicos de 6to año y su comunidad. Sin embargo, reconoce que no está sólo, sino que la enseñanza se trabaja en equipo.

Miguel Ángel Quevedo dicta clases en una escuela técnica de la ciudad de Córdoba. Foto: Fundación Varkey / MDZ

Fuente: Diario MDZ

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