Leila Di Paolo, es oriunda de General Alvear, pero hace 32 años que esta radicada en Malargüe y nos comentó sobre un pequeño proyecto familiar que comenzó hace 4 años.

En un pequeño predio, ubicado en calle Milagros de Los Andes, enfrente del vivero Municipal, Leila junto a su familia decidieron colocar unas cepas de vid. Iniciando como hobby, hoy es un emprendimiento que va en miras de crecer rápidamente.

“Le pedimos a un amigo, que se ofreció generosamente, qué nos traiga unas cepas para plantar, Él nos trajo 354 cepas. Cuando llegaron fue una sorpresa y a la vez un cuestionamiento grande porque dijimos ahora tenemos que ponernos aprender de esto y dedicarnos porque es una planta, un ser vivo y hay que cuidarlo” explicaba Leila, quien además es Técnica Agraria.

Durante este tiempo, la familia Di Paolo fue incursionando en la poda moderna, el riego y la temática con respecto al mundo de vino. Los primeros años, las viñas les daba varios racimos, que repartían entre los amigos, teniendo en conocimiento que las cepas eran de Bonarda.

Actualmente, luego del control de inspectores del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), como así también de algunos Ingenieros Agrónomos, que han ido instruyendo y guiando a la familia Di Paolo para un óptimo desarrollo de sus frutos,  descubrieron que también habían cepas de Malbec.

“La evaluación dio 50% de Malbec, 50% de Bonarda, así que ha salido un blend, un vino rico. No son muchas botellas, es apenas para probarlo, pero seguiremos trabajando en esto” indicó Leila, quien además invita a visitar el emprendimiento que han hecho con mucho amor.

 

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