Jueves y Viernes de esta semana, un grupo de 18 madres desocupadas decidieron cortar el acceso sur de nuestro departamento, a la altura del Rio Malargüe pidiendo una respuesta por parte del intendente Juan Manuel Ojeda.

Finalmente el viernes después de las 18 hs obtuvieron respuesta a sus reclamos y fueron recibidas por el jefe comunal, quien les dio muy buenas noticias.

Carina Videla, una de las madres, fue la encargada de contar la novedad y destacó “necesitábamos que escucharan nuestras necesidades; quizás mucha gente nos atacó, usándonos para lastimar a nuestro intendente; ahora van a decir que nos dimos vuelta por un montón de cosas; yo sé lo que soy, se lo que pienso, tanto yo como mis compañeras y queremos agradecer, porque hemos tenido una positiva respuesta”.

Videlo aseguró que “en días vamos a estar trabajando gracias al Señor intendente que se ha movido y ha hecho malabares para poder darnos esta noticia hoy”.

Sin dar detalles de qué trabajo se trata, Carina aclaró que ellas, con el corte de ruta, buscaban el diálogo con el intendente, desde su desesperación de no saber cómo alimentar a sus hijos, “no queríamos ayudas sociales; yo he recibido ayudas sociales, me sirvieron en su momento”.

La mujer, reconoció y recomendó que no es la solución ir a cortar la ruta, porque te trae muchos problemas, “si alguien piensa que nosotros conseguimos trabajo con eso, no es así, el intendente no estaba acá en Malargüe, lo habíamos tomado como que había hecho abandono de persona, pero no era así, cuando volvió nos llamaron a dialogar”.

Mientras eran entrevistadas en la radio del municipio, después de haber sido atendidas por las autoridades, las madres reconocieron con temor que “ahora podemos hasta tener problemas federales, nos pueden pintar los dedos y eso cuando nosotras necesitemos un trabajo a futuro, nos va a perjudicar”.

Juana, otra de las mamás qué reclamaban, confesó que “con la calentura que teníamos no nos dábamos cuenta del riesgo que estábamos corriendo” y aprovechó para agradecer a Dios que las acompañó en esta medida; “primera vez que lo hacíamos, nos arriesgamos, dejamos nuestros hijos, nuestras familias, nos íbamos a las 2 de la madrugada; yo lo elegí a Juan y ayer y hoy (por los dos días de corte) hablé muy mal de él, porque estaba muy enojada y pensaba, si yo lo elegí ¿por qué hoy no me responde?, ¿por qué con el grupo de hombres fue y con nosotras las mujeres no viene? (por el corte de ruta que se hizo a favor de la minería).

Juana terminó diciendo, “ahora le pido perdón, porque lo juzgue mal a Juan” y también agradeció al pueblo, “porque así como hay gente muy mal educada, hay gente muy educada, que nos apoyó y nos decía: son guerreras sigan chicas que van a conseguir trabajo; a la gente de las empresas les pedimos mil disculpas, pero entiendan que nuestros hijos también merecen un plato de comida”.

 

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