Silvina Camiolo, legisladora del Frente de Todos, junto con el presidente de bloque, Lucas Ilardo hicieron una iniciativa para que la Dirección General de Escuelas tenga en consideración evaluar la incorporación de las licencias por depresión al listado de licencias docentes establecidas en el artículo 8º del Decreto 228/2016.

Nos motivo presentar este  proyecto al reconocer la necesidad de declarar a la salud mental como parte integral del bienestar de cada ciudadano. En relación a esto, la Organización Mundial de la Salud (OSM) define salud como: un estado de perfecto (completo) bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad”, remarcó la senadora.

El artículo 8º del Decreto 228/2016 determina cuáles son las situaciones en las que el personal docente seguirá cobrando del ítem aula, aun no registrando asistencia todos los días hábiles del mes.

    1.  Uso de licencia ordinaria, según las previsiones del art. 38 y cctes. de la Ley 5.811 y modificatorias;
    2.  Licencia por maternidad, en los términos y condiciones previstas en el art. 54 de la Ley 5.811 y modificatorias.
    3.  Licencia con motivo de accidente o enfermedad profesional conforme la Ley de Riesgos de Trabajo vigente, debidamente certificada por la Aseguradora de Riesgos del Trabajo contratada por el Estado, mientras dure la licencia.
    4. Quien registre hasta 3 inasistencias por mes y hasta diez (10) en el año no acumulables, siempre que las mismas hayan sido justificadas por alguna de las licencias previstas en la Ley 5.811, modificatorias y demás normativa vigente y aplicable al caso, a excepción de las referidas anteriormente.

“Teniendo en cuenta cuáles son las situaciones que contempla el artículo 8, vemos como necesario incorporar mediante este instrumento legislativo una causal por la cual se le habilite al docente la percepción del ítem aula en el caso de un diagnóstico de depresión, emitido por un profesional de la salud mental con matrícula provincial” explicaba la Legisladora.

Y continuó explicando “la necesidad de dar importancia a los cuadros depresivos no es un capricho, por el contrario, obedece a una preocupación en ascenso a nivel mundial y de la cual Argentina y Mendoza no son ajenas: el suicidio. Los cambios emocionales, sobre todo aquellos vinculados a cuadros o trastornos psicológicos depresivos poseen una incidencia fundamental en las decisiones suicidas”.

“El suicidio es considerado un problema de Salud Pública creciente a nivel mundial. Según la OMS, por cada suicidio se registran 20 intentos. Además se afirma que las tasas de suicidio han aumentado un 60% en los últimos 50 años, y ese incremento ha sido más marcado entre los jóvenes. En la Argentina, en los últimos veinte años, la tasa de mortalidad por suicidio creció considerablemente en los grupos etarios más jóvenes (15 a 34 años), y el país se ubica en 3er lugar entre los países de la región, con 14.2 suicidios por cada 100.000 habitantes” agregaba Camiolo, senadora por el Frente de Todos.

En nuestra provincia, durante los últimos 4 años se produjeron más de 3 mil intentos de suicidio. Los suicidios consumados se elevaron a 159 en el año 2015; 168 en el año 2016; 197 en el año 2017 y 185 en el 2018; siendo ese año la tasa de mortalidad de 11.50 por cada 100.000 habitantes.

Además ha sido más notable la cantidad de intentos de suicidio y consumados en departamentos con menor densidad poblacional durante el 2018: en los departamento del sur (San Rafael, General Alvear y Malargüe) fue de 14.87 suicidios por cada 100.000 habitantes. En el Valle de Uco fue de 7 por cada 100.000 habitantes.

 

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