Sandra Sánchez, docente del Instituto Secundario Malargüe nos contó en “La Mañana sin Fin” sobre el proyecto `Botellas de Amor` que trabajaron con los alumnos.

Sandra Sánchez, docente del ISMA nos contaba “en la materia Problemática SocioCultural se presentó un proyecto interdisciplinario, con el objetivo principal de que los alumnos puedan reunir ciertos contenidos de distintas áreas, unidos a través de un proyecto en común en relación al cuidado del medio ambiente”.  El proyecto “Botellas de Amor” se les presentó a los estudiantes de quinto años del ISMA y con la escuela James Watson Cronin.

“Es ahí cuando surge esta propuesta, que si bien se viene trabajando en toda la provincia, pero en el departamento no se estaba realizando” nos decía Sandra y continuó  “Botellas de amor es un proyecto muy dinámico ya que los alumnos debían trabajar durante todo el año y en esta situación tan difícil”.

En cuanto a cómo fue el proceso del proyecto, la docente nos contó “la iniciativa estuvo muy buena, el compromiso que se creó fue realmente importante. Los chicos debían recolectar ciertos residuos plásticos y guardarlos dentro de otro recipiente plástico, ejemplo una botella o bidón. Esto debían hacerlo hasta que llenaran la botella y esta quedará de forma compacta”.

Los plásticos que se podrían guardar dentro del recipiente eran bolsas, paquetes de fideos, arroz, polenta, galletitas, envoltorios de golosinas.  También sachets de leche, de yogurt, bolsa de carnicería, de pollería, potes de quesos y postres, previamente lavados y secados, para sí poder introducirlos.

 “La propuesta era hacer una o dos botellas, pero algunos estudiantes comenzaron a hacer un montón. Eso te da una idea del consumo que hay de productos que llevan estos envoltorios plásticos y que terminan generando un problema ambiental” explicaba Sánchez.

En cuanto a cómo hicieron con la recolección de las botellas terminadas, dijo “comenzamos a ver la cantidad de botellas llenas que habían, nos contactamos con gente de Mendoza, ya que allí están los centros de acopio. Inclusive hace poco se inauguró un centro de recolección en San Rafael, entonces como Malargüe no va a tener el suyo”.

“En este momento este proyecto, a través de la gestión de la concejal Daiana Varas, lo presentamos en el Concejo Deliberante, para que la municipalidad nos ayude a juntar las botellas de amor, generar lugares de acopio, para luego ser enviadas a Mendoza” explicó Sandra.

En Junín está la fábrica que se llama Maderas Plásticas, donde se realizan algunos procesos para luego obtener maderas plásticas. Estas tienen distintos usos, por ejemplo el eco ladrillo, que son usados para la construcción de viviendas.

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